sábado, 13 de agosto de 2011

Han pasado un par de meses desde que todo empezó, sin embargo el tiempo no se siente más pesado...
La mayor diferencia ese que esa expresión de dolor se me ha vuelto más común, cuando te conocí yo ya esperaba que se volviese un poco más común mi sonrisa, o incluso el puchero enojado, pero al final solo contribuiste para que mi afán de fumar se volviese más intenso, que mi cara de concentración exprese el dolor que siento dentro, que... siempre que me despisto y me toman una foto mis ojos estén tristes...
Te odio y te extraño, me haces falta y cuando te acercas quiero hacerte daño.
Me heriste mucho más de lo que quiero admitirte.
Quiero ser terca e ir a buscarte de nuevo, ver si logro conquistarte.
Quiero llorar a mares, quiero tener una razón para hacerlo, excepto las miserables que tengo.
Ojalá te dieras cuenta e intentases hacer las cosas bien.
Ojalá hicieses algo...
Lo que fuese, aunque sea dejarme el alma un poco más rota y no así, con rasguños que no se terminan de curar.
¿Cómo decirte más de lo que te he dicho? Si tú quieres quedarte ahí guardadito, esperando el próximo daño de alguien que no te quiere como yo, que no te ve como yo, tú... prefieres ese cariño de sobras para siempre que al mío que es nuevo, el ser su mejor es nada que ser mi todo, aunque sea por un par de años...
Te odio a medias, te quiero a completas.
Por favor. Dime algo y no solo esperes a que se me pase lo "emo", que lo que tengo es enojo por tu falta de coraje... Falta de huevos para hablarme como solías hacerlo, directo y sincero, con ese golpecito en la mejilla que era a medias cariñoso, a medias enojado...
Fueron 3 semanas creo y ya me hacen falta.
Por favor, vuelve a mi.